miércoles, 30 de diciembre de 2015

Balance.

Es enero, y todavía no existo. Solo soy un pobre desgraciado que busca un ápice de calor en aquellos labios que reniegan de mí, y se aprovechan de lo imbécil que es uno mismo intentando querer.

Febrero siempre es jodido. Siempre manteniéndose en sus catorce. Yo, como no, siempre he vivido en mis trece. Quizá por eso hemos coincidido los dos en el veintisiete, quizá he nacido entonces, siempre movido, motivado por unos ojos que he mirado de soslayo desde hace un año, rompiendo cartas que jamás he escrito, terminando viajes a Miami, naciendo en vidas que no he conocido hasta ahora, escribiendo a soledad con la mayor de sus sonrisas, a mi lado.

Quizá demasiado ventoso, marzo me ha quitado la desgana de hablar, me ha ofrecido un alto cargo en la más modesta de las ironías, me ha hecho escritor, y como no, me ha dado una musa que he aceptado sin pensarlo dos veces, pensando equivocado, para variar, que su mirada es lo más oscuro que voy a encontrarme a partir de ahora. Y soledad, sigue aquí, conmigo.

Llueve sobre mojado, ya sabéis cómo es abril y la manía que tiene de dejar puertas abiertas, de dejarme caer al vacío y no llegar nunca a mi rescate. Estoy perdido, y la única certeza que me queda es que soledad no abandona de cualquier manera, y se empeña en dormir a mi lado hasta que aprenda.

No ha llegado tan florido y hermoso como se esperaba, pero si es cierto que no hay tanta hermosura junta como en la sonrisa de mamá en su día. Pero los días pasan y me sigo preguntando por qué cojones nadie me ha querido robrar el mes anterior, sigo buscando lazos que unan miradas a dos centímetros y antónimos que se quieran de vez en cuando. O para siempre.

Quiero huir de este sol que siempre trae junio bajo el brazo, pero sólo quiero huir con la oscuridad de la piel de mi musa voluntaria. No soy capaz -ni con tres culines de sidra de más- de decir lo que siento, de tocar la oscuridad con mis dedos, y si se deja, con mis labios. La oscuridad no es fácil de atrapar, y mientras, sigo luchando en frentes abiertos que había abandonado por no ser capaz de ver que una batalla perdida es una posterior ganada. Yo preocupado por mis mierdas, y mientras, mi imPulso llora por no ser querida como ella quiere.

Y es que realmente no tengo ni idea de que cojones hace julio para que mi instinto y mi insomnio sean productos de un hipotético principio alternativo a mí, no se por qué me hace malhablado y me obliga a llamar hipócritas a todos aquellos que usan el nombre del amor en vano, sin sentirlo, sin sufrirlo. Para variar, soledad sigue durmiendo en mi cama.

Hace calor. Agosto me ha traído a Rayden y Hovik para poder seguir viviendo, para suturar heridas y olvidar. Nunca me gustó demasiado el verano, agosto ha hecho estragos en mí.

Sigo con batallas personales, con mis sueños destruidos y mis alas rotas, sigo en pie quizá hoy sí, por instinto. La fiesta y mis ganas de olvidarlo todo, me está dejando sin versos, sin musas. Sin quererlo o quizá queriendo estoy dejando de querer a diestro y siniestro, estoy optando más por mí y menos por la lágrima fácil que provocan unas caderas ansiadas en manos de un idiota. Soledad se va, por fin, y no tiene sustituta, no se si es bueno o malo.

He desaparecido. Nadie me ha buscado hasta mediados de octubre. Y he vuelto, no sé si con menos sentimientos, o con más experiencia. He vuelto, si, más borracho que de costumbre y con la incertidumbre de no saber a que tren lanzarme sin miedo de caer en sus vías. Aunque sé que uno de ellos me guarda asiento en el mejor de sus vagones.

El día en el que todo  muere, noviembre me regala la primera persona del plural, me pierde en la segunda del singular, me quita la paz, y yo, sigo contestando con poesía. Esta vez, con más ganas que nunca, porque poesía por fin ha venido a visitarme en una sonrisa, y una mirada que mantiene en pie a este coloso en ruinas.

Doce. Diciembre siempre es el último, aunque ha conseguido que cupido baje y vea que por fin soy parte de un nosotros, que tengo una relación de amorordio eterno entre tu culo y mi cuello.

Que ya me tocaba a mi escribir realidades y no sueños que no se iban a cumplir.


Gracias a todos los que me habéis apoyado y leído, a Pauu, a mi Peque, a Ross, a Natalia,, a H, a Cece, a tantos y tantas que habéis sido verso, a todos los que nunca dieron nada por mí.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Amorodio.

Hablemos de miradas,
no de ojos.
Hablemos de sonrisas,
no de bocas.
Hablo de sus caderas al caminar,
de la relación de amorodio de su culo con mi cuello.
Hablemos de presente,
el pasado se olvidará, y el futuro está por venir.
Escuchemos antes de hablar,
hablemos de escuchar y nadie escuchará,
rompamos el silencio establecido sin hablar.
Hablo de dejar de hablar,
de escuchar las miradas,
de rompernos el cuello mirando andares,
de juntar sonrisas,
y romper el silencio
con un beso.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Tú y tu manía de hacerme sonreír.

He hablado tanto de tus ojos,
he soñado tanto con tu mirada,
he sentido tantos con tus labios,
he buscado tantas veces tu figura en Poesía,
que ahora me doy cuenta
de que Poesía nunca fue justa
ni con tus ojos,
ni con tu mirada,
ni con tus labios.
Hasta hoy.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Vagón 11, asiento 1.

Hablando de trenes, finalmente decidí lanzarme al último que pasaba por esta vía. Arriesgué demasiado quizá, pero parece ser que el sol empieza a salir por las mañanas, y que la noche se hace menos de rogar si estoy contigo. Puede que la Luna nos espíe, y que las estrellas nos arropen, puede que el asfalto nos separe, y que el frío de cuatro paredes nos una, puede que la luz se haya parado a pensar en la oscuridad y me haya regalado el tiempo justo para susurrarte al oído antes de que amanezca que te quiero. Puede que este no sea el cuento de hadas, de princesas, de brujas, de manzanas, de príncipes y enanos, de principios o de finales. Puede que yo no sea príncipe ni principio, ni siquiera enano, pero puedo puedo ser quien te duerma cada noche con historias reales que nunca sucedieron y que sólo nosotros podamos recrear.
Hablando de trenes, hice bien en arriesgar.

martes, 1 de diciembre de 2015

Que baje cupido y lo vea.

Tras tanto mirarte, he encontrado la última llave que abre un corazón roto y oxidado que ahora late a cada movimiento de tu andar, de tus caderas. La razón me dice que estoy loco, que solo queda un mínimo golpe ahí dentro para que todo se rompa en mil pedazos, pero es que es tan locura lo de tus caderas, tan poesía lo de tus labios y tus piernas, tan vulnerable mi sonrisa y mi pecho, que llegará el día en que mi sonrisa y mi locura se alíen y no sepan sonreír ni querer en unas piernas o unos labios que no sean los tuyos. Llegará el día en que mi piel y tu piel sólo sean una y el baile inquieto de tus dedos use la pista de baile de mi espalda, para bailar el último vals antes del amanecer. Seremos uno, con tus cualidades y mis defectos, con mis caídas y tu manera -única- de levantarte, con tus manías y mis absolutas gilipolleces, pero sobre todo, con tu poesía y mis eternas ganas de escribirte. Yo no quiero tiempo a tu lado, no quiero momentos inertes que alimentan fotografías en redes sociales. Yo quiero eternidades capaces de sacar una instantánea en el momento en el que menos te lo esperes. No quiero vivir contigo a nosecuantos metros sobre el cielo. Eso está muy visto. Quiero vivir en nuestra primera del plural, en tu segunda del singular, quiero decirte que si esto no es quererte, que baje cupido y lo vea.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Perdido.

Necesito escribir,
decir(te),
mirarte,
gritar(te)
un solo suspiro a tu paladar
y que me conteste
tu boca en su eterno baile,
tu lengua en su eterno caminar
entre los espinosos momentos del pasado y del futuro,
porque el presente,
el presente somos nosotros en una sola persona,
en un beso hecho suspiro del cielo.

Quiero perderme,
aun sabiendo que no lo haré
por aquello de que tus ojos siempre verán todos aquellos callejones oscuros
que a la Luna se le escapan.

Quiero que me contestes una dirección cada vez que te diga:
-Cielo, ¿izquierda, derecha o hacia delante?-
porque si te lo pido
es porque realmente estoy perdido y no se donde cojones meterme si no es en tu piel.

Hoy, perdido,
encontrado,
solo tenia la necesidad
de escribir,
decir(te),
mirarte
y gritar(te)
que tus ojos, siempre alerta,
siempre encuentran
el momento y el lugar
para perdernos juntos,
aunque sepamos donde estamos.

martes, 17 de noviembre de 2015

Segunda del singular.

Mírame,
mírame y sonríe como una niña 
a quien le acaban de regalar su muñeca favorita,
mírame y dime que te dejarías caer conmigo, 
si yo me caigo.

Mírame como si no me volvieses a ver más,
aunque sepas que mañana llamaré a tu puerta,
a tu boca,
otra vez.
Y ábreme la puerta a escondidas,
que nadie se entere de que nos queremos
aunque lo sepa ya todo el mundo.

Que tendrá la palabra nosotros
que tanto me gusta.
Mírame, que creo que lo que más me gusta de ese nosotros
eres tú.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Siempre, paz.

Lo jodido de estos escritos es que siempre llegan tarde. Siempre llegamos tarde. Siempre es la misma historia, provocada por el mismo perro con distinto collar. 

Creemos que el mundo nos pertenece y lo hundimos, nos hundimos y nos perseguimos unos a otros con el único fin de dominarnos para tapar las carencias que nos hacen débiles, -y únicos-. Sonreímos mientras no nos ocurre nada, y como no, lo hacemos hasta que nos llega a nosotros la desgracia. Creemos que el mundo nos pertenece, y solo somos unos insignificantes puntos ante la inmensidad de lo inmenso; somos la creación de este, nuestro mundo, con el único poder de destruirlo poco a poco, y parece que se nos ha subido el poder a la cabeza.

Nos matamos mientras gritamos a los cuatro vientos el nombre de la paz, sea cual sea su nombre, raza, sexo o religión. Nos olvidamos que ella vino aquí para vivir tranquila, en su pisito de París, donde creyó que no le llegaría la hora de romperse en mil pedazos.

Creen que pueden dominar el mundo, sí, todos aquellos que lo destrozan con sus malditas guerras,
creen que la paz se ha roto, que París ya no es París, y que el amor no existe. Creen que nos hemos dado por vencidos, y que les hemos dado por vencedores. 

Creen que van a dominar el mundo, y él va a ser quien acabe dominándoles a ellos. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Primera persona del plural.

Tú, que tienes una sonrisa a prueba de balas,
un carácter a prueba de bombas,
una mirada que congela y arde,
un culo que ha roto mas cuellos que la Luna.

Tú que vienes de frente a decirme que me quieres,
que pretendes recuperar todo ese tiempo
que nunca perdimos juntos,
y que quieres devolverme en cada beso tras cada te quiero
y en cada curva de tus labios,
de tu cuerpo.

Tú que me has hecho entender,
casi sin querer,
el por qué de mis párpados cerrados
cuando tus labios buscan cobijo en los míos.

Tú que has conseguido que el día en el que todo muere,
nazca una nueva persona.
Nosotros.



miércoles, 28 de octubre de 2015

Trenes.

Estoy
a punto
de romperme.

No quiero hacer daño ni que me lo hagan,
aunque,
a lo segundo estoy mas acostumbrado.

No quiero perder nada,
pero no quiero tenerlo todo,
porque no soy así.

Y es que a lo mejor solo son imaginaciones del idiota que escribe
para poder desahogarse
fuera de su vaso de agua.

Siempre esperando este tren,
y ahora no se si dejarlo pasar por si llega otro
o arrojarme a él sin miedo a no calcular
y caer
otra vez a las vías,
y definitivamente
llegar al punto
de romperme.

domingo, 25 de octubre de 2015

Borracho.

Tengo una botella de whisky,
un paquete de tabaco,
una musa que no viene,
un cenicero sin colillas,
un paquete de cerillas que no prenden,
un humo opaco que me respira
y me mata.

Tengo un papel
y no un lápiz.
Que tontería, ¿verdad?
¿Para que quiero el papel
si no es para escribir?
¿Para que quiero un cigarro
si no fumo?
¿Para que quiero vivir
si no es contigo?
¿Para que quiero reír
si tu boca  no me sigue el juego,
si mis labios están secos?

Tengo un quererte y un pensarte,
pero tengo sístole y no diástole,
tengo vida y no te tengo,
tengo una musa que ni viene, ni bebe,
ni me busca, ni la encuentro.

Tengo una botella de whisky para compartir
y no quieres beberla conmigo.


domingo, 18 de octubre de 2015

Despertares.

Hoy ha amanecido como cada mañana
aunque triste el cielo
y somnoliento el sol,
he vuelto a mirar por la ventana,
buscando un ápice de ti en mi despertar,
he mirado mi teléfono
y allí estabas, sonriéndome.
Y joder,
se me ha vuelto a escapar
la mejor sonrisa que tenia preparada
para improvisar después de besarte por primera vez.

Lo bonito de estos despertares es que

siempre
serás
poesía.

Lo realmente jodido es que
yo
siempre seré un intento de poeta
y todavía no sé  si puedo atraparte
entre mis versos.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Vuelvo a escribir(te).

Fuimos tanto
en tan poco tiempo,
que se me olvidó esperarte,
que quise tenerte
tan rápido
que creí que no te perdía.
Y fui tan tonto
que por no saber quererte
tengo que cargar con mi propia maldición
de no poder olvidarte.

Mirar al frente,
escribirte,
y quererte.
Como siempre.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Alone III.

Que solo me siento.
Cada uno mira por lo suyo
esperando ser el puto centro del mundo.

Que solo me siento entre tanta gente.
Gente que no busca miradas ni sonrisas,
ni besos,
ni susurros al oído,
ni versos perdidos
en bocas no correspondidas.

En fin.

Que solo me siento entre tanta gente, si no estás tú.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Roto.

Alas rotas
y corazón a la fuga.

Como duele la vida sin metas,
sin competición,
sin orgullo.
Como duele vivir,
sobrevivir,
y no conseguir
el propósito de aferrarte a tus sueños
hasta que se hagan realidad.
Despiertas,
y te das cuenta de que te han cortado las alas.
Despiertas,
y el humo ha disipado tus sueños,
y en su fuga, se ha llevado el corazón
que tantas veces usaste como apoyo,
superando escollos que te llevarían a tu sueño.
Despiertas,
y el mundo está roto,
y los sueños siempre serán disipados por el humo.

martes, 1 de septiembre de 2015

Ladrón de versos.

Se fue,
y no me quiso dejar ni los versos que me inspiró.
Me dijo adiós,
y quise mantenerme en pie,
y lo conseguí. Un día.

Ha pasado mucho tiempo ya,
pero hay noches que no se olvidan,
mañanas de resaca que debería olvidar,
fotografías que pensé quemar, pero quemaría también
la gran mayoría de mis versos y de mi alma.

Hoy sigo robando versos de sus ojos,
aunque ya no queden ni las cenizas de lo efímero,
ni sus suspiros,
ni mis te quieros.
Solo me queda un recuerdo que no duele,
pero en mis lamentos siempre está presente.

No quiero nada contigo,
pero que triste e inexistente
sería
mi poesía
sin ti.

martes, 25 de agosto de 2015

Mi sutura.

A veces no se quien soy, 
pero esta noche sí.
Esta noche soy el responsable 
de vuestro silencio 
y de vuestro murmullo.
Esta noche,
 soy un puto tarado
 y vosotros más por escucharme.

Hovik Keuchkerian.



Hoy no tengo ganas de pintarme la sonrisa en la cara y decir que todo está perfecto, porque no es así. Llámalo pesimismo, derrotismo o sinceridad, pero vivo en esta realidad de mi decepción constante, en la soledad de un beso sin destinatario ni vuelta a su creador.

Hoy no soy nadie, como siempre.

Hoy vuelvo a caer en mi ruina y mi lamento,
en mis alas cortadas,
en mi suspiro,
en mis quebrantos,
en mis murmullos,
en tu silencio,
en la lujuria compartida con mi soledad,
en la injusticia,
en la avaricia,
en mi orgullocracia,
en tu esperanza de levantarme,
en la añoranza de un abrazo,
en mi seguridad de volver a caerme.

Hoy vuelvo a caer en un agujero negro,
en tus ojos, en verdad,
en tus labios, en diferido,
en tu piel, en mi imaginación.

Hoy no me levanto,
ya vendrá el mañana
y lo dejaré para pasado
y así un día tras otro.

Hoy mi conciencia está tranquila,
mi mente sucia de versos,
mis dedos sangrando por dentro,
mi garganta, la botella de tequila que me regalaste.
Mis labios, secos.
Mis párpados, desnutridos.
Mi corazón en un puño.
Mi certeza de ser quién soy,
un puto tarado
que regala versos a cara tapada
y alma ensangrentada.

Y lo bonito de esta caída,
es que aquí estáis,
escuchando esta rotura con la voz que imagináis que tengo,
porque amigos,
yo soy un puto tarado,
pero vosotros más por escucharme.

martes, 18 de agosto de 2015

Ruinas.

Qué sonrisa te gastas, mi niña,
que desde que me la presentaste no he dejado de pensar en ella.
Qué mirada, bonita,
de esas que se largan
cuando aparece la risa
y los dientes sobre el labio inferior buscando mi boca,
que te contradiga.

El marrón de tus ojos atraviesa mi pupila de nuevo,
y el mundo me parece mas pequeño,
y la vida, el pañuelo con el que sequé mis lágrimas
cuando otros marrones dejaron de clavarse en mis ojos.

La gente se empeña en ir a  Roma
y no saben,
no sabes que en mí,
hay muchas mas ruinas.
No creo que sean tan bonitas,
pero quizá merezca la pena visitarlas.

Pequeña,
reconstrúyeme.
Sólo te pido eso.

martes, 11 de agosto de 2015

Mientras exista una mujer hermosa.

Había una vez
una niña vestida de mujer mayor,
con alas de golondrina en los amaneceres,
con pico de cuervo en la temerosa madrugada,
buscando balcones en los que despertar para enamorar
y vigilar el miedo bajo las tormentas de las noches de invierno.

Ella.
Cree en las historias de amor 
y enamora con sus sonrisas de ojos tristes,
convence con su asonancia y su consonancia,
ella,
juega al despiste
cuando todo es un desastre,
cuando se pinta la sonrisa cada mañana
como si su vida pendiese
de un verso a vida o muerte.

Llega de frente y en primavera
para cuidar de sus cerezos,
para llegar a tiempo a la función de Benavente
en su Circo de Quimeras,
que después hay que volver al bote salvavidas
para encontrar a Loreto en su naufragio.

Es la reina de las esquinas
de los versos
que no encontraron besos
y se desahogaron en las cantinas,
acompañadas de marineros
que prometían y prometían
y sólo eran cómplices del amor efímero.

Ella.
Guerrera en estos tiempos
de mordaza en la boca
y sobres en los bolsillos.
Nunca pierde su esencia,
enamora
con un solo roce de mejilla,
cautiva
con una mirada real
y suspira
cuando realidad le contamina.

Ella,
ella es la última palabra de este escrito
y hoy
ha venido a recordarme de la mano de Bequer
que mientras tú existas,
habrá poesía.

viernes, 7 de agosto de 2015

Start.

Que te he dejado, pero no de quererte, 
que te he olvidado, pero no de mi mente, 
que siempre te tendré presente, 
desde la hora del primer beso hasta el día de mi muerte.

Mentiras de jarabe.
David Martínez Álvarez (Rayden).


Qué difícil fue decirte adiós, mi niña,
que aún no he terminado de despedirte
aunque ya te hayas ido,
que siempre te tendré presente,
que Rayden tenía razón 
cuando en una canción
nos dijo que nunca será siempre.
Porque ese siempre siga siendo un nunca, pequeña,
porque ese nunca se cumpla siempre,
porque tú seas feliz 
aunque olvides mis labios,
porque yo lo intente.
Porque tú me enseñaste a escribir
aunque no te dieras cuenta,
porque no se me olvide como sabe tu boca
y como huele tu pelo.
Porque te he olvidado, pero no de mi mente,
porque eres mi musa y mi poesía
desde la hora del primer beso hasta el día de mi muerte.

viernes, 31 de julio de 2015

Alone II

Llueve sobre mojado en mis ojos. Creo que ya me da igual, he perdido la esperanza de que mi vida se arregle. Lo jodido es que he subestimado a la lluvia, ha dejado marca a través de su paso y luzco unas ojeras de decepción constante que me costará quitarme.

Llueve sobre mojado. Las lágrimas siguen cayendo porque todo el mundo se ha ido, y no queda quien me levante la cara y me quite los restos de mi decepción constante. Todos se han ido, estoy solo junto a un fuego que crepita bajo la lluvia y cuyas llamas ya no crecerán.

Llueve. Camino con la cabeza baja y el ceño fruncido intentando evitar mi tormenta, intentando deshacerme de mi tormento.  La ropa calada. Charcos dentro de mi. Charcos donde los niños han dejado de jugar y solo son pisoteados sin tacto por esas personas que me prometieron no salpicar cuando pasaran. Me han calado y se han ido.
La vida me supera y no tengo fuerza para seguir levantándome. Estoy solo.
Soy solo yo y yo mismo, no me busquen, esto es lo único que tengo.

martes, 28 de julio de 2015

Hipocresía.

No se habla de cada lágrima que se esconde tras cada verso,
de cada cicatriz por estrofa,
y joder, no se habla de los poetas que nos dejaron su legado
con sangre, sudor,
y muchas, muchas lágrimas tras muchos versos.

No sabemos que cojones es el amor,
y aun así hablamos de él en vano. Estamos metidos de hipocresía hasta las cejas.
¿Por qué?
Porque decimos que queremos cuando solo buscamos sexo,
porque no concebimos sexo con amor, ni amor sin sexo,
y no nos damos cuenta que el sexo sin amor
es tan frío que cuando te enteras la vida te ha dejado helado,
y ya nadie busca abrazos fríos o besos de labios congelados.
Trozos de carne y silicona que se dejan ver por escenarios y estudios de televisión,
hablan del amor
y solo buscan el calor que les da el dinero,
la fama de muñecas que alternan muñecos de gimnasio y poco intelecto.

Que mierda de sociedad.
Usamos la palabra amor sin saber lo que es querer,
preferimos ser esclavos de una lujuria pasiva provocada por drogas y alcohol
a usar como única droga la luz de un amanecer
o simplemente unos ojos que te hagan perderte en ellos,
sin preguntar, sin dar opción. Y la lujuria vendría por su propio instinto.

No se habla de los poetas que nos dejaron su legado,
porque vivimos en ese lugar donde los profetas del amor son los que nunca supieron nada de él,
y los que conocieron a Cupido y tomaban café con él cada mañana,
los clasificamos como locos y les pusimos el nombre de poetas.

Seamos locos,
seamos poetas,
lloremos y escondamos cada lágrima
tras un verso,
que de hablar de nosotros ya se ocupará el tiempo.

jueves, 23 de julio de 2015

Alone.

Hola soledad.
Pensaba que no iba a volver a escribirte,
a verte,
sentirte.
Creí que te ibas para siempre,
pero vuelves cuando menos lo esperaba,
y hoy, borracho -y no de besos precisamente-
volviste a aparecer.

Es ahora cuando menos te necesito,
pero no creo que eso te importe,
como cuando te llevaste al abuelo
y me quedé en tu regazo en vez de estar en el suyo.

Tiene gracia,
hay gente que todavía pregunta cómo eres, que te han visto pasar y pasaron de ti,
pero yo no. Yo se que apareces en el peor momento,
y sin quererlo, dueles.
Se que te encantan las canciones tristes
y los versos de poetas a los que visitaste antes que a mi.
Se que vuelves cada verano,
que eres la única que quiere que esté a su lado
y le muerda la boca.
Pero joder, que fríos son tus besos
y que dolorosos tus abrazos,
y que bonitas historias cuentas de aquellos que nunca te conocieron,
aquellos que no durmieron de tu mano y con lágrimas en los ojos.

Te necesito cuando la vida me supera
y te quiero cuando te necesito,
te obvio cuando abro la primera lata de cerveza,
y te odio cuando ya he terminado la última y ahí sí,
la vida me supera, me arrolla, me pasa por encima y se burla de mí.

Vete ya de mi por favor,
no quiero seguir bebiendo cada tarde para ver si te olvido,
no quiero volver a gritar y que solo me escuche el silencio,
no quiero volver a dormir contigo
y no vuelvas camuflada de amor efímero,
porque eso,
eso si que duele.

Soledad,
tienes las maletas en la puerta desde hace ya semanas,
y no te vas.
Por favor,
vete por donde viniste
y no vuelvas,
porque la vida me supera,
sí,
pero no quiero que me superes tú.

viernes, 17 de julio de 2015

Maldita noche y sus autores.

Todavía avanzo,
aunque los sueños pesen y haya que desecharlos,
aunque las lágrimas embarren mi camino y no pueda caminar,
aunque no tenga esperanza de despertar en sus brazos cualquier mañana
y las golondrinas que vendrían a vernos despertar pierdan su rumbo
y no encuentren su balcón.

Cada día hay una piedra nueva en el camino,
una más con la que tropezar una y otra vez.
Amaneceres amargos sin unos labios que sepan a miel,
despertares turbios cuando despierto y mi cama está vacía.
Cada día encuentro una estrella nueva,
y joder, siempre me estrello intentando atraparla,
pero que voy a hacer yo,
si todos sabéis ya lo que me gusta la noche, aunque siempre me la juega.

Suspiro silencios cuando escucho la voz de Loreto Sesma,
me ahorco en el vacío con los versos de Escandar,
y sigo soñando con el amor imposible en cada palabra de Pablo Benavente.
Maldita noche y sus autores,
siempre atrayendo a la poesía, porque yo,
yo solo la dejo escapar.

Cada día hay una piedra nueva en el camino,
una más con la que tropezar una y otra vez.
Un llanto desolador tras cada caída,
una lágrima contenida después de levantarme por última vez.
Un horizonte sin fronteras,
un pestañeo eterno que me lleve hasta sus ojos.

Cada día hay una piedra nueva en el camino,
una más con la que tropezar una y otra vez.
Y yo, sordo de suspiros,
ciego de desamor,
y sin fuerzas de tanto estrellarme por estrellas que no brillaban tanto,
yo,
todavía avanzo.

lunes, 13 de julio de 2015

Una noche más.

Esta noche no te he visto,
pero se que estás preciosa.
Una noche más.

No te has puesto uno de esos vestidos que insinúan tu desnudo,
pero joder, esa camiseta cuyo borde colinda con tu culo,
es mucho más sexy.
No te has peinado tras la ducha, 
pero tu pelo,
mojado y envolvente,
llama a las yemas de mis dedos 
desde tu sofá. Da igual la distancia que guardan nuestros ojos entre si,
las miradas nos unen,
mi piel 
llama 
a tu piel. 
Sigo esperando respuesta.

Esta noche salgo a pasear
bajo el manto de estrellas que te vio nacer. 
Será por eso que te llaman noche, y no por el color de tus ojos
que hipnotiza,
será que se acompleja el firmamento cada vez que sonríes,
gimes, cantas, amas, o te muerdes el labio inferior
buscando boca que lo haga por ti.
Aquí me tienes.
Porque esta noche 
he salido a pasear 
y al pensar en ti,
la poesía barata que salía de mi boca
solamente buscaba tus labios.

Esta noche eres poesía,
eres la razón de  que mis versos 
se los lleve el viento. 
Una noche más.

jueves, 9 de julio de 2015

Instinto.

-Deja de llorar joder- me digo a mi mismo
mientras tumbado en la cama
y con el mundo riéndose de mi,
me veo cada vez más cerca de un abismo.
Oscuro, frío,
y sin ninguna esperanza de salir de ahí.

Cada mañana me levanto por instinto
y no por ganas,
miro a la rutina a los ojos
y no soy capaz de plantarle cara.
¿Por qué?
Supongo que ya me cansé de caer o fracasar en el intento,
que soy propenso a ello,
y lo siento mucho
pero no me quedan fuerzas para seguir soportando golpes.

martes, 7 de julio de 2015

Insomnio.

Cuantas veces hablo de lo mismo
sin sentirlo,
cuantas veces siento, y por gilipollas 
no lo digo,
cuantas veces te he visto,
esperando a que llegue ese corazón 
que se sacrifique por el tuyo,
cuantas veces te he imaginado conmigo en el salón
mientras te veía pasar por delante de mi,
y descaradamente miraba tu culo.

Cuantas veces me dijiste que no 
pero yo insistí,
cuantas veces me pusiste como escusa 
que lo nuestro era difícil,
cuantas veces no dormí por ti.

Cada noche haces acto de presencia en mi habitación
en forma de insomnio,
cada noche sueño despierto 
contigo a mi lado.
Pero me faltan tus labios.

viernes, 3 de julio de 2015

Principio alternativo.

Al fin y al cabo, todo tiene un final
aunque no haya tenido un principio.

Estoy harto
de esas historias con principio trágico
y final feliz.
Esas que por lo menos,
tienen un principio.
Quizá por eso
busque un principio
de cuento de hadas
para poder llegar a un final que nunca
empiece.

Y es que mis historias
solo tienen final,
porque el principio nunca está
cuando tiene que estar.
Eso me ha pasado contigo.
Quise no acabar una historia a tu lado
que nunca empezó,
que nunca quisiste que empezara.

Al fin y al cabo, todo tiene un final
aunque no haya tenido un principio.
Quizá por eso
esas historias duelan mucho más que las que tuvieron
un principio,
aunque fuese 
alternativo. Ya sabes.
A mi.

viernes, 26 de junio de 2015

Profetas de locura.

No pretendo ser predicador de quimeras posibles,
quiero ser profeta de locura 
en tierra de ateos 
que me miren y griten pidiéndome cordura,
quiero ser alma de poeta,
dedos de pianista triste cantando What a wonderful world,
quiero ser lágrimas de prostituta virgen
y orgasmo de monja promiscua en todos sus sentidos.

Quien me iba a decir a mi que se podía huir de uno mismo
a través de papel y lápiz,
quien me iba a decir a mí,
con dieciséis inviernos a la espalda,
que mis altibajos de loco obseso de unos besos que nunca conseguí
iban a llegar hasta vosotros,
profetas recíprocos de una locura que yo os he mostrado.

Quien me iba a decir a mi que iba a acabar escribiendo 
como medicina casi diaria 
necesaria para seguir viviendo día tras día,
golpe tras golpe.

miércoles, 24 de junio de 2015

Amor a destiempo.

Erase una vez
la historia entre un necio y una vividora,
la historia de amor mas fugaz,
constante
y a destiempo
nunca antes contada.

Él, iluso a la vez que cansado de luchar por quimeras que nunca consiguió
intentaba hacerla feliz,
sacaba sonrisas de donde solo había desesperación,
le escribía mensajes mientras veía clara su realidad.
Estaba solo,
y de seguir así nunca dejaría de estarlo.
Ella, enamorada del dolor,
buscaba su mitad sin descanso,
poniendo en su punto de mira
a tronistas,
ilusionistas de una vida que no podrían sostener por mucho más tiempo.

El día que él vio vida mas allá de unos ojos pardos,
se dio cuenta de que había perdido su bien más preciado. El tiempo.
Salió a la calle y se prometió no volver a mirar a los ojos de los gatos,
o un bosque en pleno mes de septiembre.

Cuando ella se dio cuenta de lo que perdía
tras aquel flequillo mal peinado y unos ojos aguamarina,
corrió, lloró y mordió el polvo que jamas sudó
detrás de ese que dio su vida por ella,
y se fue con la primera que le ofreció un mínimo calor entre sus piernas.

Hay quien dice que a partir de aquello jamás se echaron de menos,
pero yo sé que ninguno alcanzó la felicidad,
porque sabían que se quisieron. A destiempo.

Cuando se dieron cuenta, se lo estaban contando
a las abuelitas de sus respectivas residencias
 interesadas en historias de amor trágico.
Cuando se dieron cuenta estaban en la azotea de un quinto
lanzando al viento su taca-taca
para poder volar de la misma manera
que fue su amor.
Efímero,
constante.
A destiempo.

lunes, 22 de junio de 2015

51%

Que bonita estas cuando ríes,
pequeña.
Estoy harto de decírtelo,
tú de escucharlo,
y el Sol de soportar que haya algo que brille infinitamente más que él.
No dejes de ser esa niña
risueña,
que sueña
día tras día con amores sin planificar,
con futuro sin saber siquiera su propio pasado,
con poetas que profesen la única religión que nadie rechazaría.
La de sus piernas.

Yo no puedo dedicarte canciones
como Blue Jeans.
No puedo pintarte
como Goya a su maja.
No puedo pensarte
como a Erato.
No pretendo sentirte
en alcobas con sábanas revueltas, cálidas.

Solo puedo decirte que me rompes el alma cuando lloras y me abrazas,
y por eso
me voy a dejar la vida para que tus lágrimas solo sean de alegría.

Que curioso, tuvimos que ir a la otra punta del país
para darme cuenta de que te debo el cincuenta y uno por ciento de mi vida,
que eres mayoría en mí,
que sin un
jamás hubiese existido este tan ansiado nosotros.



A Paula, por ser todo sin ser nada, por hacerme entender que una amistad así es mejor que mil amores de esquina.

jueves, 11 de junio de 2015

Ultimátum.

Hoy no se me ocurre nada que escribir,
creo que es porque he dejado de lado a las musas baratas que me robaban el tiempo
y de vez en cuando la razón,
las que querían desnudarme para dejarme después solo, 
desesperado y adicto a unos besos que no probé, 
agonizando en sueños, decepcionado por dentro
aunque con la certeza de que no se me había roto el alma, 
después de que se hubiera partido una vez y consiguiera dejarla amarrada a mi cuerpo.
-No fue tarea fácil-

He vuelto a sentir las cosquillas de tu pelo jugando por mi espalda,
he vuelto a amanecer cuando tu sonrisa me ha llamado para perderme en ella,
he conseguido volver a soñar con tus ojos
atrapándome en la noche, en algún lugar de mi universo,
dónde tú eres mi única musa.

Y ahora, aquí me tienes,
haciendo oídos sordos a mi alma,
que me dice que acaba de cicatrizar y no quiere volver a sufrir.
Y la verdad, eso me preocupa,
porque desde aquella primera vez no me lo decía tan enserio,
no me atormentaba tanto desde hace ni se sabe. No es como las nueve veces intermedias,
en las que mi alma pasaba de mi.
Me está llamando a la cordura,
me está diciendo que mi locura depende de ti.

Me está pidiendo unos labios que me aseguren mi destino,
me está dando un ultimátum a vida o muerte
y sólo tú
decides si vivo contigo
o muero en vida.



AMMV.



lunes, 8 de junio de 2015

Seis días.

Llevo seis días sin saber de mi,
añorando mi puta locura que me empuja extrañarte
antes de llegar a tenerte,
rompiendo a llorar sin lagrimas,
buscando mi musa, mi lamento, mi huida
sin descanso.

Llevo seis días sin imaginarme tus labios perdidos en mi piel
parando a descansar en cada lunar
que se cruce en su camino,
seis días sin imaginar tus ojos negros
siendo perseguidos por los míos.

Llevo seis días sin hacerte un hueco en la cama cada noche,
aunque cada mañana me de cuenta de que tú no estás
y me duela más esa indiferencia que te gastas conmigo
que mil mentiras que me dijeras.

Lo peor no es eso,
-ese no saber de mi no estaría tan mal si no te quisiera-
lo peor es que no voy a encontrar una sonrisa como la tuya,
ni voy a girar el cuello con la misma rapidez para mirar un culo cualquiera que no sea el tuyo,
que no haré como que busco a alguien que no seas tú para poder verte un mínimo instante.
Así que por favor, vuelve a mirarme y sonrieme,
deja que tus ojos vuelvan a enamorarme como lo hicieron aquella noche de febrero.
Por favor déjame quererte tras estos últimos seis días
porque han sido insoportables,
y es la única forma
de que yo vuelva
a saber de mí.

martes, 2 de junio de 2015

Atención: Se necesita alma.

Se necesita alma que esté dispuesta a compartir una mitad
para dar vida a un cuerpo inerte en pleno frenesí, 
en busca de una boca inexistente 
que provocó la locura en la séptima vida que me quedaba,
la última bala de una recámara que acabará vacía sin más, en el fondo del estanque del Retiro.

Se ruega, permanezca estable esta mitad
o lo poco que me queda de cordura 
acabará dentro de la recámara, en el fondo del estanque.

Se busca razón de vivir,
amor platónico, aunque sea ateo de sentimientos,
se buscan creencias en el amor ciego, que no deje ver apariencias,
y obligue a ver temores, miedos internos.

Se publica este anuncio
con la firme intención de recibir una llamada,
de que seas tú también
la que quiera compartir su alma.
Conmigo, claro.

lunes, 1 de junio de 2015

La perfección vive en ti.

Escribirte es muy difícil,
describirte imposible,
comprender tu locura, impensable.

Nadie se atreve a decirte
que no hace falta que seas perfecta, porque sencillamente, la perfección vive en ti.
No necesitas una melena rubia para iluminar cada mañana,
prefiero tu espeso pelo negro para perderme en él cada noche.
No pidas unos ojos azules,
porque el mar tiene envidia del misterio que guardan tus ojos negros 
en cada crepúsculo.
No te escondas cada vez que te miro, cada vez que te busco, 
cada vez que te encuentro,
no sé si te doy miedo, si me tienes asco,
o quizá si te gusto.
-Ojalá-

Nadie se atreve a decirte que no guardes tu voz tras esos labios,
que por lo menos sea ella la que disfrute transitando libremente
las comisuras de unos labios prohibidos,
que dejan sin habla a quien se atreve a tocarlos.
Que nos regale melodías,
que me deje ser preso de unas notas musicales, huérfanas de música,
que suenan mejor cuando tú las dices,
por eso de que rozan tus labios cada vez que salen a pasear.

No me atrevo a decirte que conseguiré escribirte,
que espero poder describirte,
y que pienso comprender tu locura
aunque sea impensable.

lunes, 25 de mayo de 2015

Antónimos.

Hay que morir para entender la vida,
hay que odiar para entender el amor.

La vida va de antónimos,
de recibir lo contrario a lo que das,
soltar una carcajada cuando estás hundido en la mierda
y llorar como un niño cuando vives feliz.

Hay que ser verídico en la mentira,
honrado en la política,
hay que ser monja promiscua, prostituta virgen.
Hay que ser ingenuo en la vejez.

La felicidad viene dada por la vida,
y ésta, por antónimos.

La felicidad es eso que te echa hacia delante
cuando no quieres andar.

La felicidad
es saber que me odias, mientras sigo muriendo,
entendiendo
que el antónimo de mi boca,
siempre
serán tus labios.

sábado, 23 de mayo de 2015

La estrecha relación de nuestros ojos.

Una mirada.
Una llamada a la locura de tus piernas,
un segundo de esperanza,
una risa contradictoria a mi cordura,
una lágrima, esperando que te pierdas.
En mis labios, claro.

Un jarro de agua fría en la cabeza,
en la boca, un trago de cerveza,
en las pupilas, llamas de fuego,
mordiscos de tus dientes en mis labios.
Llantos que acarician mi certeza.

Un gancho de derecha en mi mentón,
un puñal en el pecho,
arma blanca es tu boca,
en mi pecho, ya no queda corazón,
roto en pedazos
cada trozo en un rincón
de una esperanza que se mide en quierovertes,
de una estrecha relación,
que surgió el día
que se cruzaron nuestros ojos
y estalló 
una mirada.

lunes, 18 de mayo de 2015

Siempre he tenido miedo al amor.

Siempre he tenido miedo al amor,
solo porque una vez le planté cara
y me la partió.

Nunca he sido, ni seré valiente
para robarle un beso,
por miedo a llevarme dos ostias.
La literal y la metafórica.

Hablo de ella, 
de mi perla negra, 
por eso de que vendería mi alma
por navegar en su piel.

Siempre seré un cobarde
porque siempre tendré miedo al amor.
Paso de partirme la cara.

Que sepas que te quiero,
que sepas que te espero
que sepas que el día que escribí esto
estaba partiéndome la cara,
el corazón, 
y el alma
por ti. 


AMMV

domingo, 17 de mayo de 2015

La noche calando en mi.

No encuentro las palabras suficientes para describir el tacto de tu piel,
tu pelo enredándose en la noche,
la noche calando en mi.

No existen  kilómetros que nos separen,
no existen carreteras que nos unan,
no hay nada mas que dos cuerpos entrelazados en un abrazo
que no acabará hasta que uno de los dos caiga al suelo,
inerte,
inservible,
con indicios de haber vivido feliz las ultimas eternidades de su vida,
sujeto, pero libre de un cuerpo que me ha dado vida.

No encuentro las palabras suficientes para describir el tacto de tu piel
cuando me miras con el alma,
cuando me dices que no quieres echarme de menos
mientras una lagrima rasga tu mejilla izquierda,
y yo,
intentando hacerme el duro, conteniendo el llanto,
seco tus lágrimas, te beso en la mejilla izquierda,
allí donde en forma de lágrima nuestros recuerdos se hicieron visibles,
y saco un hilo de voz de la nada, para decirte que te quiero.

No te despidas de mi, porque nunca llegaremos a estar separados.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Contradiciendo a Sabina.

¿Por qué no viniste a rescatarme
cuando la lluvia y mis lágrimas se mezclaban
en aquel banco de nuestro parque?
Te estuve esperando hasta que el alcohol 
me llevó a ese punto en el que todo es indiferente,
cuando no siento los labios, y la mirada me dibuja unas ojeras de decepción
que solo tu mirada puede sofocar.

¿Por qué no lo vi venir cuando empezó el anterior mes?
¿Por qué quise que fueses tú 
quién me robara mi mes de abril?
Solo quería un segundo entre tus piernas,
un minuto paseando por tu piel,
una hora colgando de tu pelo,
un día enredado en tus comisuras,
y me resultaría poco tiempo 
estar una eternidad perdido en tus ojos negros;
y tú no me diste nada de eso.

Y allí, sentado en aquel banco de nuestro parque,
acompañando al cielo en sus lamentos,
me encontraba yo, contradiciendo a Sabina,
rogando que me robases el tiempo,
preguntándome
por qué 
no me has robado
el mes de abril.



Dedicado a mi mayor apoyo, PBR. Este es mi altibajo número 16. Nada más que decir.

lunes, 4 de mayo de 2015

A dos centímetros de tus labios.

De qué me sirve quererte,
si no tengo el valor suficiente
para decírtelo a dos centímetros de tus labios.

De que me sirve escribirte,
si mis palabras no calan dentro de ti,
si se te olvidan en el mismo momento en el que dejas de mirarme.

De que me sirve preguntarme si me quieres o si me olvidas,
de que me sirve,
dime,
si es un hecho que solo me echas de menos
cuando tus estrellas se apagan y no sale el Sol por la mañana.

De que me sirve no tener miedo,
si me vas a doler igual.

De que me sirve decirte que te quiero a dos centímetros de tus labios,
si jamás
voy a perder el miedo a que me duelas.
Si jamás voy a perder el miedo
a perderte.

domingo, 3 de mayo de 2015

Amor a primer llanto.

Hay quien dice que vivimos solos,  
que nadie nos puede ayudar en eso.

Puede ser verdad.

Aunque, todos tenemos a ese ángel de la guarda
que nos calmaba en esas noches
donde la inocencia nos decía que la oscuridad era nuestro mayor enemigo,
ese ángel
que ahora le gustaría que te diera más miedo la oscuridad de la noche,
y que espera que formules tu vida como el producto de las mejores experiencias
junto a ella.

Hay quien cree que existe el amor a primera vista, 
aunque nunca se haya enamorado.

Yo, personalmente no creo en amores a primera vista,
que al pestañear ya no están ahí, 
que te dejan tiritando en las largas noches de febrero,
que dejan secar tus labios cual flor marchita en el mes de octubre.

Creo que no hay amor  mas fuerte que el amor a primer llanto,
un amor que llega a su cúspide tras nueve meses 
colgando en las entrañas de quien te arropará en febrero, y hará arrepentirse a quien dejo secar tus labios. 

Lloramos al nacer, porque no sabemos que hay fuera de nuestro remanso de paz, 
y nosotros sin saber lo que os hemos dolido y os seguiremos doliendo, 
ya os estamos queriendo.
Dejamos de llorar, 
porque sabemos que el miedo que hemos pasado nosotros en unas horas 
no es nada si lo comparamos con el miedo que pasaréis vosotras toda la vida por nosotros.

Porque el amor es recíproco,
porque sois nuestro único amor a primer llanto, 
las únicas que nos van a curar las cicatrices que otras personas nos han dejado, 
las únicas que si no nos levantamos en nuestra última caída, se tirarán con nosotros.

Esto va por vosotras, 
luchadoras
que entregan su día a día,
su alma,
su cuerpo,
y sus vidas,
por su amor a primer llanto.


martes, 28 de abril de 2015

Ayer por mi, hoy por ti.

Un día, alguien me dijo que nunca escribo ''feliz''.
No recuero lo que le contesté,
si recuerdo las razones por las que no lo hago.

Porque nunca tuve suerte en el amor,
nunca me dispararon esa bala que se guarda en la recámara,
esa que solo lleva un nombre,
y nunca fue el mio.

Por querer ser diferente,
y acabar enganchado a una rutina de no tenerte,
llorar en silencio,
y susurrarte a los cuatro vientos que si me daba por vencido
es porque ya no tenia fuerzas, ganas, ni aliento para seguir queriéndote.

Por querer volar en un mundo donde te cortan las alas
y niegan haberlo hecho.
Sentir que todo se viene abajo cuando aún te queda un mundo para llegar a la cima,
y tumbado entre los escombros de una vida que jamás volverá a ser la misma,
respirar,
un leve aire que me de el aliento suficiente para volver a construir mi mundo desde cero.

Porque no fue fácil levantarse,
pero gracias a ellos, ellas, y los que están en el cielo,
yo tengo los pies en la tierra, y la cabeza sobre los hombros.

Gracias a muchos he soñado. Gracias a Paula, Samu, Inma, Helena, Natalia, a Rosita; gracias a Celia.

Gracias abuelo, solo muere quien cae en el olvido, y tu sigues aquí conmigo.

Gracias Martita por esas noches donde mi apoyo fuiste tú,
aquella chica que no levantaba dos palmos del suelo,
y sin embargo tiene el corazón más valiente de todo el universo.
Ayer por mi, hoy por ti.

Hoy escribo un poco más feliz, porque sé que os tengo.

domingo, 26 de abril de 2015

Perdido.

Ahora entiendo que nunca fuiste mía, aunque yo quisiera,
que nunca fui tuyo, aunque te lo pidiera,
que no hubo un nosotros,
pero que no existo sin ti.

Ahora entiendo por qué cojones no me encuentro 
ni me quiero encontrar,
ahora entiendo que no me encuentro
porque estoy perdido en tus ojos,
mientras sigo soñando en tus labios.

domingo, 19 de abril de 2015

Sinopsis sin libro.

La verdad es que por primera vez 
no se como cojones empezar a escribir la sinopsis para las novelas que escribo en mi cabeza, 
esas en las que estamos tú, yo, el silencio, tu mirada, y al cabo de una semana, mi llanto.
Es curioso saber como la persona a la que quieres te hará daño de distintas formas, e incluso sin querer,
porque en realidad,
¿no es eso el amor?
Clavar un puñal en el corazón 
con la intención de desangrar a quien tu quieres 
el día que ésta, quiera dejar de quererte y quitarse su puñal,
doler cada vez que dejas de tocar la piel de quien te ha dado un refugio en ella,
dejarte la vida en ella, sin esperar que ella la deje por ti.
Es triste.

Nadie se ha parado a pensar por que coño escribo,
supongo que no interesa, 
pero ojalá nunca hubiera escrito mi primer texto.

Escribo por ella, aunque ya no quiera recordarlo, 
porque yo dejé mi vida por tener un refugio en su piel sin importar que no me lo diera,
porque quise quitarme su puñal, 
y me desangré.
Porque yo, 
nunca llegué a clavar mi puñal en su corazón.

jueves, 16 de abril de 2015

Despídete antes de cerrar la puerta.

Yo no se nada de la vida,
ni siquiera de la mía.
Quizá porque soy muy joven,
o porque no quiero ver la realidad,
mantenerme en la oscuridad,
no dejarme conocer a mi mismo.

Lo que si sé es como quiero.
Un adiós sin huida,
una huida imprevista sin decir adiós.

Dibujaré mi vida,
para borrarla al día siguiente sin que nadie se entere,
sin que nadie se de cuenta de mi desaparición.

Dibujaré mi vida,
pero no lo haré junto a tu sonrisa,
porque como lo haga,
la huida será prevista,
el adiós doloroso,
y la espiral de locura y mi corazón acabarán por darte
todas las mañanas
los buenos días en el instituto.

Vive,
sueña,
ama,
vuélvete loca,
es tu vida,
huye cuando lo necesites,
pero por favor,
despídete antes de cerrar la puerta.

lunes, 13 de abril de 2015

Socorro, rescatame.

Llovía,
y tus ojos se volvieron grises,
y tu pelo se tiñó de negro,
y mis labios no se cortaron,
porque tu boca vino
en mi rescate.

Llueve,
y tus manos rozan mi rostro.
Tu piel es tan suave,
que dormiría en tu regazo
todas
las noches
de mi existir.
Latido a latido marcas el ritmo de mi vida,
los pasos de mi andar,
verso a verso te explico
por qué
son miles
los besos que te quiero dar.

Me inundo en los mares que la lluvia ha dejado,
y solo pido que vengas a por mi,
porque esta vez,
mis labios se han cortado,
pero no estaba tu boca
para rescatarme.

martes, 7 de abril de 2015

A mi musa voluntaria.

-Cuidado- me decían,
creían que no sabía que te llamaban noche
porque tu piel morena
es capaz
de atrapar
a cualquier despistado que ronde por tu calle,
hundía el mundo
como se hunden los barcos en alta mar
rozando al más rudo marinero,
y forjaba los sueños de aquellos niños
tendiéndoles la mano,
ofreciendo algo tan valioso
como era su amistad.

-Estas loco-
Pensaban que aún
no me había perdido en tus ojos,
buscando la manera
de no salir nunca de allí.

-Lo estoy- estoy loco,
lo sé,
lo diré mil veces,
lo gritaré al cielo,
lo pondré en cada folio que te escriba,
escribiré mi locura
y la meteré en la botella que jamás compartiremos,
y solo lo leerá el mar,
estoy loco,
y gran parte,
es gracias a ti.

-Irrumpió en mi vida,
  y ahora,
  ahora no soy el mismo-
dormido cada noche en su pelo
soñando con las musas
que jamas me visitaron,
aprendiendo que la vida es algo mas que decir te quieros,
es sentirlos.

-Al arte hecho carne,
  a la noche que me atrapa cada día,
  a las iniciales del diálogo
  que mantuve con la sociedad,
  y que conmigo mismo
  culminé,
  a mi musa voluntaria,
  provocadora de cada verso,
  y cada beso
  que suelten mis dedos,
  y sus labios.-

martes, 10 de marzo de 2015

H.

Dicen que el roce hace el cariño, otros, que el roce hace heridas. Pero heridas sin H, que son las que de verdad duelen, después de que H se fuese.
Yo pienso que el roce acaba dejando marcas, muy buenas, o muy jodidas de curar con cuatro besos y algún abrazo más. Marcas que sean o no jodidas, no quieres borrar porque quieres hacerte creer a ti mismo que no están ahí, que son mudas como H.
Ni el alcohol de curar, ni el alcohol de beber, me ayudan a cicatrizar heridas que del roce, me hizo H. En silencio. Ya sabéis como es ella, un muro de cemento que en un segundo se esfuma como la ceniza de mis escritos movida por el viento. Un hada de alas tristes y polvos por echar.
H ya no está, pero su recuerdo permanece en mis (H)eridas, y aunque la marca de su roce nunca me abandone, ya está cicatrizando.