viernes, 17 de noviembre de 2017

En el último vagón.

Allí vivo,
en el lugar donde cualquier poeta calla.
Allí he vivido durante casi cuatro años
con rimas encalladas,
con versos descarados,
con luces que atenúan mis mil sombras,
con caricias despechadas, si las nombras,
con amores de invierno,
faroles de verano,
lágrimas de otoño 
y primavera entre las manos. 
Allí vivo,
en el lugar donde cualquier poeta escribe.
Allí tengo mil versos escondidos,
en el lugar donde cualquier cateto vive,
llegando el último,
sin público,
pero llegando.
Me quedan muchas vidas,
y seguiré viviendo en el vagón
en que cualquier poeta sueña,
y seguiré llegando el último,
sin público,
pero llegando 
                       a mi estación.

martes, 17 de octubre de 2017

Operación inversa.

Cuando llegaste no había ilusiones en mis agendas,
ni luces de farola en mi skyline,
no quedaba tinta en mi pluma
y las heridas goteaban cerca de mis alas advirtiendo
la explosión de mi universo contra el suelo.
No tenía sed de victoria,
aunque sí de la lascivia que me quedaba en las comisuras,
me quedaban pecados acumulados por las cunetas
y cuentas pendientes con el amor.

Realmente la putada
es que llegaste cuando el amargo ya era dulce
y la cerveza no emborrachaba,
llegaste cuando la risa y el sollozo se equilibraban
justo antes de que el segundo
se quedara permanentemente a mi lado.
Llegaste cuando el infierno se me antojaba eterno,
y el verde de mis ojos se embarraba como las hojas en otoño,
llegaste
cuando mis huesos eran polvo
y el color de mis mejillas olvidaban la inocencia
tras los puñales que las frecuentaban.

Realmente la putada es que llegaste.
Y la cerveza volvió a emborracharme con su amargura,
la risa ganó al llanto,
me trajiste de vuelta a la Tierra
y mis ojos se olvidaron del desengaño.
Tus labios parecían no cortar con su filo
y mis huesos sostenían todas mis ilusiones.

La putada es que cambio rápidamente de costumbres,
que me dejaste dibujar mi skyline con tu nocturnidad y sin supuesta alevosía,
que todo cambia y se queda como antes,
que ya no sé,
apenas,
cómo está colocado mi mundo.

La putada es que ahora,
todo esto está igual,
pero del revés.

viernes, 18 de agosto de 2017

Nosotros, humanos.

Ojalá las palabras desactivaran bombas, parasen las balas y las cuchilladas, protegieran de la intolerancia o simplemente advirtieran la ignorancia. Ojalá detuvieran furgonetas.
Ojalá nunca llegáramos tarde.
Ojalá nos demos cuenta, en algún momento, de que matar al que está a nuestro lado es matarnos poco a poco a nosotros mismos, ojalá nos demos cuenta de que nosotros, humanos, estamos acabando con la humanidad.

Barcelona, nosotros, humanos, te debemos una.

domingo, 13 de agosto de 2017

RockStar.

Borracho, entre cuatro paredes y sin esperanzas de salir de aquí, así escribo este manifiesto de autodestrucción, con los ojos entreabiertos y el corazón cerrado a cal y canto. Con las manos muertas dejándose llevar por una voz quebrada por el lúpulo de mi llanto.
Como un rockstar, pero sin cocaína ni heroína ni esas drogas blandas de las que hacen uso para mantenerse vivos mientras mueren. Con Chavela de fondo mientras imagino una piel tan concretamente de cualquiera que encaja perfectamente con la mía, con el vello peinando el aire cuando ideo unas manos recorriendo mi cuello y respirando el humo de unas promesas que estoy dispuesto a cumplir pero no puedo. Con unos pitillos en mis piernas y sin cigarrillos en mis manos por eso de que ya me quemé el corazón con las cenizas del olvido.
Como un cómico con deudas, como un gato que no sabe trepar, como un payaso sin gracia, como un cantante sin orquesta, como una sonrisa sin guiño, como un paréntesis sin cerrar.
Como un borracho, sólo, componiendo su autodestrucción, como si fuera un rockstar.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Viudo.

Murió la luz que me guiaba,
me vendí humo a mi mismo creyéndome mis utopías,
dejé cerrada la puerta de salida y entreabierta la de entrada,
murió la fe en mis mentiras
y ahora solo hay paz devastadora.

Y solo yo soy el culpable de mi viudedad de quimeras,
yo maté a mi propia alma 
con mi propia arma.
Yo maté a mi confianza,
a mis modas,
a mi as,
a mi reina,
a mi dama.
Yo maté mis ganas,
yo maté con mis manos
a todos mis hermanos
y ahora no tengo cojones
para matar
a mi soledad.

jueves, 27 de julio de 2017

Axiomas.

Supe querer pero nunca ser querido,
supe luchar pero siempre fui vencido,
supe volar pero siempre me he caído,
supe creer pero nunca me han creído.

Supe lo que quise, lo que soy, lo que hiere,
supe lo que tuve, lo que vi, lo que duele,
supe lo que pude, lo que di, lo que muere,
supe lo que hice para hacer que lo anhele.

Supe tantas cosas que ahora no sé nada,
puse muchas trabas que apagaron mi mirada,
supe del recuerdo que atesoran mis palabras,
quise que la luna me alumbrara las mañanas.

Y ahora solo sé que no sé como hacer para ver
un segundo de mil luces alumbrando mi avenida,
cómo recobrar toda la ilusión que se me escapó en un loco plan de huida,
ahora solo sé que supe, sé y sabré
lo que duele un alma rota, maltrecha y dolorida.

domingo, 23 de julio de 2017

U T O P Í A .

Un dia te levantas.
Te giras al otro lado de la cama y
Olvidas que ya no está,
Pero recuerdas esa sensación,
Ilusión absurda la mía.
Algún día cambiaré utopía por verdad.

Instagram: @ana_dllp




Te cambiaría mis caricias por tus anhelos,
mis ojos condescendientes, 
si me lo pides,
por tus miradas con mis recuerdos,
mis ojeras por tus amaneceres
o mis rarezas por tus manías.

Te cambiaría la Luna de sitio,
-por eso de que bajarla a tus pies
ya lo habrán hecho-
para que pudieras seguir deseándola
cada vez que la vieras 
justo encima de ti.

Tantas cosas cambiaría sin cambiarte...

Pero sobre todo
-no lo olvides-
te cambiaría mis utopías por tus verdades



te cambiaría mil recuerdos por poder crear uno nuevo a tu lado.

martes, 18 de julio de 2017

Iridiscencia.

No veo el arcoiris en el cielo
desde esta ventana con vistas a mis párpados por dentro.
Ahí afuera de vez en cuando sale el sol
pero sus rayos nunca tocan la lluvia,
y ahora, lo único que veo es oscuridad.

No veo el arcoiris en el cielo,
no veo siquiera el cielo.

No veo el arcoiris en el cielo
desde que te fuiste,
y ahora, los únicos que veo
son los que se reflejan en la lluvia
que cae desde el fin de mis pestañas
al inicio de mis pies.

miércoles, 12 de julio de 2017

Desdén.

Hay vida oculta entre las sombras,
golondrinas que amanecen sin sol,
hay rutina, ojeras, pasos cortos que atesoran incertidumbre,
legañas tardías y sueños desbaratados,
botellas sin nombre, ni sombra, ni dosificador,
heridas sanadas, infectas de dolor,
hay viento y lágrimas,
lluvia y boca,
sol y dolor,
hay tapones atrapados,
ángeles desamparados 
y sangre que desborda cómplice del corazón,
hay sueño,
hay miedo,
hay desesperación.

Hay vida oculta entre las sombras,
hay veranos que no tienen sol.

domingo, 25 de junio de 2017

Mis más sinceras disculpas II.

Lo siento, de verdad que lo siento, pero anoche crucé mi mirada con la tuya, sin querer pero queriendo, esperando dos besos como premio de consolación, y ni el alcohol sostuvo mi orgullo cuando me negaste tu mirada.

Lo siento, lo siento mucho. Y lo más duro fue la sonrisa compasiva que me regalaste mientras yo llamaba tu atención de forma ridículamente indirecta. Quiero saber de tus recuerdos, escasos, pero para mi, intensos. Quiero creer que no duele tanto por eso del escaso tiempo que habíamos pasado juntos o por lo poco que sabíamos el uno del otro, lo que dio de sí un mes y medio. Quiero pensar que encontrarás a alguien mejor, y que probablemente lo consigas.

Y te lo vuelvo a decir, perdón, lo siento, pero me trajiste sin darte cuenta la ilusión incrustada en los labios y la luz que no veía, en los ojos. Y precisamente es eso lo que duele aquí dentro.

Ten por seguro que esta breve carta no es el epílogo de los versos que te prometí sin decírtelo. 

martes, 20 de junio de 2017

Lisbon.

Me tropiezo con el vacío de las calles
cuando miro al cielo,
y tu recuerdo me invade con el silencio,
a quemarropa,
del tiempo.

No he dejado de mirarte durante este puñado de semanas
que se me han antojado eternas
al no seguir el compás de tus caderas,
esas,
empeñadas en romper las mías con sus bailes,
esas,
que animaban a perder el culo, la cabeza,
y a dejar de lado la cerveza
por seguir bailando a su lado.

Ahora dime qué cojones hago con nuestras fotos,
con mis silencios y mis verdades,
dime dónde coño guardo los tequieros que me dejaste en la punta de la lengua
y todos
los pasos
de baile
que aprendí solamente viéndote bailar,
dime cuándo te llevaré al cielo después de pasear por Madrid
y dónde estarás cuando eso ocurra.

Ahora dime cómo gasto
las siete vidas que le robé a un gato
en el Barrio Alto de Lisboa.

lunes, 12 de junio de 2017

Suicidio.

"Todo el mundo deja cadáveres en el camino para avanzar,
yo me suicido para no matar a nadie."
Jaime Gómez.



La sociedad justifica los medios,
y los medios especulan con el fin.

El miedo que yo tengo a que me maten
es directamente proporcional a todos mis suicidios
y el producto de todas mis muertes.

Esta es la sangre que sale de mis heridas,
nunca he pretendido dejar cadáveres en un camino
que soy responsable de hacer.

Esta es mi sangre,
quizá por eso tengo versos,
porque sé lo que es un suicidio para evitar que me maten.


domingo, 4 de junio de 2017

Mis más sinceras disculpas.

Siempre seré nadie y los domingos me lo recordarán con su indiferencia, los lunes con su desdén, los martes con su rutina, los miércoles con desgana, los jueves sin esperanza, los viernes alcoholizados y los sábados de resaca.

Siempre seré nadie y el cielo lo supone en su gris terciopelo, y el sol en su tenue deslumbrar, y la lluvia en su violencia, y la calle, empapada, con su olor a asfalto desgastado.

Siempre seré nadie y lo sé cuando veo tu sonrisa y tu mirada que no me mira, que dejó mis íes sin puntos y la ilusión huyendo tras el humo de tus cigarrillos. No maldigo tu marcha tanto como no conocer el verdadero por qué, o esa sensación que tengo de rabia por no saber si tú también la sientes o si, como aparentas, te da igual. Lo que de verdad maldigo es no saber si a ti el vacío también te ha invadido el lado izquierdo, o si sólo fui un pequeño dolor de muelas que has disipado hasta que te la extirpen. Lo que de verdad me duele es la aparente indiferencia, joder. Ya hablo claro. Porque sé que me vas a doler muchos versos, tantos como abrazos y tequieros me hubiera gustado decirte en el lado izquierdo de tu cama, y también sé que probablemente no leas esto, y que si lo haces, comprendo que quieras seguir evitando cruzar palabras y miradas conmigo. Y te pido perdón. Sí, te ofrezco mis más sinceras disculpas por seguir queriéndote, lo siento, de verdad que lo siento.

Siempre seré nadie y mi pecho, vacío, me lo grita a cada instante.

domingo, 28 de mayo de 2017

80's.

El guión de mi vida está sacado de una mala película de los ochenta. Ese chico fracasado, que no le falta de nada pero necesita de todo eso que no se consigue con el sueldo de sus padres funcionarios a final de mes. Ese que ya no busca el calor de una melena femenina, y sin embargo sigue perdiendo el culo cuando pasa por delante de sus ojos unos andares que padecen de perfección, mientras ondea el pelo de la chica como si de un barco pirata se tratase intentando abordar la barra de bar en la que le pilla siempre el destino con sus mierdas. Ese que necesita de vez en cuando un: "chiquitín, te echo de menos". O simplemente una mirada y un abrazo llenos de silencio cuando el cielo grita. Ese al que le acojonan los tequieros y los adioses casi a partes iguales. Ese que hoy clama y mañana será el mendigo de unos labios que no quieran escuchar todas la convicciones por las que los idolatro.
El guión de mi vida, visto desde un día de resaca, es la mayor mierda que alguien haya podido escribir. Mil defectos me avalan como el mayor desastre que hayan concebido la suerte y la cerveza.

domingo, 21 de mayo de 2017

Alone 4.0.

Soy un cuerpo lleno de cicatrices
que supura versos
con los dedos muertos
y los ojos tristes.

Soy un cúmulo de espinas,
un puñado de carencias,
un pecho que padece de inocencia,
un paseo grabado en la retina.

Soy el gilipollas de pecho vacío
que sonríe en el hastío
y camina corazón en mano.

Soy el beso en la mejilla de aquella noche
y el adiós que me queda sin reproches
por haber intentado seguir a tu lado.


domingo, 7 de mayo de 2017

Como cuando te miro.

Como alcohólico que empieza la noche bebiendo cerveza sin alcohol
para quitarse el mono
y termina enganchado a una botella de ron
bebiendo de ella como fuente de oro.
Como labios cortados
que agradecen el calor de otros labios,
como dedos sangrando
que se curan con la magia de los entrelazados,
como risas que alcanzan el cielo cuando se juntan, perversos,
dos versos
lanzándose tequieros suspirados.

miércoles, 12 de abril de 2017

Sintra.

Aullaré a cada una de tus lunas
como un lobo sin hogar.
Persiguiendo por las curvas
corazones de mentira
aprendí que los pecados
son regalos verdaderos,
así que muerde mi manzana
y sigue brillando,
que la noche y la oscuridad de tus labios
nos esperan en el paseo en taxi
de tus sueños sobre mi pecho.

sábado, 25 de marzo de 2017

Otro día más en la oficina.

Lágrimas de sangre de un corazón roto,
vaho que se aleja de mi boca
como si de unos labios se tratara.

Sigo disfrazado con la poca ropa
que salvé después de tanto incendio.

Vuelvo a sonreír a la indiferencia
mientras me guiña un ojo,
desnuda,
esperándome en mi cama.

Hoy no me romperé como de costumbre,
es otro día más en la oficina.

viernes, 10 de marzo de 2017

Vuelve.

Olvida todos los pasos en falso
y vuelve.
Olvida todos los besos que no has dado
y vuelve.
Olvida que yo ya te he olvidado
y vuelve.

Vuelve a soñar,
vuelve a reír
y por supuesto,
vuelve a enamorarte.

Vuelve,
pero esta vez
                      que no sea a mi lado.

jueves, 23 de febrero de 2017

Esa es tu magia.

"...pero
luego te imagino riendo y se me pasa.
Ese es mi truco. 

Esa es tu magia."

Entiendo que en ti, ando. Escandar Algeet
Con la mirada perdida,
la voz enclaustrada,
el sueño vivo
y la vida en un poema
de Escandar
con la voz de Loreto.
Así
        es mi día,
y aún así
me das esperanza.

sábado, 11 de febrero de 2017

Amanece.

Empiezo a ver luz en mis manos
mientras escriben, embriagadas,
otro verso que llevarme a la boca,
un poema vano
que me defiende a quemarropa
de unos aplausos que no merezco,
de unas luces envenenadas.

Empieza a invadirme,
sin nocturnidad ni alevosía,
una luz que ciega mi futuro,
dirige mi presente
y vacía
mi pasado sin que lo olvide.

martes, 24 de enero de 2017

Y tan feliz.

No me queda dinero para comprar flores
ni condones para follar menos,
no tengo ni gafas con las que poder observar,
ni lentes de contacto,
ni ojos para poder llorar.

No me queda suela en los zapatos,
ni rodilleras de pedir perdón,
no tengo ni frío 
para poder pedir calor,
no me queda camino 
y no quiero seguir caminando.

No me quedan palabras bonitas
ni ganas, bonita, de decirte que te quiero,
porque nunca he sido de engañar con mis palabras
ni de enamorar con mis versos,
nunca he sido donjuan 
ni he tenido ganas de llegar a serlo.

No me quedan ganas de amor
ni de acariciar sonrisas,
soy un poeta jodido, sin musa,
sin sentir y sin agonía.

No me quedan ganas de querer,
y debe ser 
porque no me compensa eso
de morir por un te quiero,
de ser el que compra los bombones,
las flores, 
y los condones,
para que me digan 
                               hasta luego.